Empanadillas de atún con bechamel de leche

Por Equipo LECHE DE VACA2 min de lecturaActualizado el 26 de agosto de 2026
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Ilustración de empanadillas doradas apiladas en un plato, con relleno cremoso asomando

Las empanadillas de atún de toda la vida llevan tomate y huevo duro, pero cambiar el relleno por una bechamel de leche las convierte en otra cosa: más suaves, más cremosas por dentro, con ese contraste entre el crujiente de la masa y la untuosidad del relleno que engancha desde el primer bocado.

Ingredientes

  • 1 paquete de obleas para empanadillas
  • 300 ml de leche entera
  • 30 g de mantequilla y 30 g de harina
  • 2 latas de atún en aceite escurrido
  • 1 cebolla pequeña picada
  • Aceite de oliva para freír y sal

Elaboración paso a paso

Pocha la cebolla en un poco de aceite a fuego bajo hasta que esté transparente, sin que llegue a dorarse. En otro cazo, derrite la mantequilla, añade la harina y cocina un par de minutos removiendo, sin dejar que coja color, para que la bechamel no sepa a harina cruda.

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Vierte la leche poco a poco, sin dejar de remover con varillas, hasta conseguir una bechamel espesa, más densa que la que usarías para gratinar, porque tiene que sostener el relleno sin salirse por los bordes. Añade la cebolla pochada y el atún desmenuzado, mezcla bien y deja enfriar en un plato extendido para que espese del todo.

Rellena cada oblea con una cucharada del relleno frío, humedece el borde con un poco de agua y cierra presionando con un tenedor. Fríe en abundante aceite caliente, a fuego medio, hasta que estén doradas por ambos lados, o pinta con huevo y hornea a 200 grados 15 minutos si prefieres una versión más ligera.

El truco para que salga perfecto

El relleno tiene que estar completamente frío, casi de nevera, antes de rellenar las obleas. Si lo usas templado, la masa se ablanda al contacto y las empanadillas se abren al freír. Prepara la bechamel con antelación y déjala reposar en la nevera un mínimo de una hora.

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Una bechamel espesa es la que se sostiene sola en la cuchara antes de caer.

Por qué la bechamel mejora este relleno

La bechamel de leche liga todos los ingredientes del relleno sin necesidad de huevo duro ni tomate frito, que a veces sueltan agua y humedecen la masa desde dentro. Al ser una salsa espesa, actúa casi como un pegamento que mantiene todo unido durante la fritura, evitando que el relleno se escape.

Además, suaviza el sabor fuerte del atún en conserva y aporta una textura cremosa que contrasta muy bien con el crujiente de la masa frita. Es una técnica que también funciona con otros rellenos, como pollo desmenuzado, gambas o champiñones salteados.

Estas empanadillas son perfectas para un aperitivo de fin de semana o para llevar de picnic, porque aguantan bien frías. Se conservan dos días en la nevera ya fritas, y también se pueden congelar crudas, listas para freír directamente cuando apetezcan.

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Equipo LECHE DE VACA

Redacción de LECHE DE VACA — contenido revisado y actualizado periódicamente.

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