Moldes de silicona para postres lácteos y flanes

Por Equipo LECHE DE VACA3 min de lecturaActualizado el 26 de agosto de 2026
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Moldes de silicona de colores pastel sobre una encimera de cocina

Un flan de leche de vaca entera bien cuajado puede estropearse en el último paso si el molde no desmolda limpio. Los moldes de silicona se han convertido en la opción preferida para postres lácteos como flanes, panna cotta o natillas cuajadas, porque su flexibilidad permite despegar el postre entero, sin roturas ni caramelo pegado, algo mucho más difícil de conseguir con moldes rígidos de metal o cristal.

Ingredientes

  • 500 ml de leche de vaca entera
  • 4 huevos
  • 100 g de azúcar para el flan
  • 100 g de azúcar para el caramelo
  • 1 vaina de vainilla o su ralladura de limón

Elaboración paso a paso

Prepara un caramelo dorado con el azúcar y un chorrito de agua, y repártelo en la base de los moldes individuales de silicona antes de que endurezca. Calienta la leche con la vainilla sin que llegue a hervir. Bate los huevos con el azúcar restante, vierte la leche templada poco a poco sin dejar de remover, y cuela la mezcla para eliminar posibles grumos de clara. Rellena los moldes de silicona hasta un centímetro del borde y cuece al baño maría, tapados con papel de aluminio, a 160 grados durante 35-40 minutos, o hasta que al mover el molde el centro tiemble ligeramente pero los bordes estén firmes.

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Deja enfriar los flanes por completo a temperatura ambiente y refrigéralos varias horas, mejor toda la noche, antes de desmoldar: el frío ayuda a que la estructura de la cuajada se asiente y el caramelo se licue de nuevo formando la salsa. A la hora de desmoldar, un molde de silicona de calidad permite despegar los bordes con los dedos, sin necesidad de cuchillo, y volcar el postre entero de una sola vez sobre el plato sin que se rompa ni se quede pegado al fondo.

El truco para que salga perfecto

No todos los moldes de silicona son iguales: busca siempre silicona de grado alimentario, curada con platino en lugar de con peróxidos, porque es más estable a altas temperaturas y no transmite ningún sabor ni olor al postre. Fíjate también en el grosor de las paredes: un molde demasiado fino y blando es incómodo de manipular lleno de líquido antes de cuajar, mientras que uno con algo más de cuerpo mantiene la forma y facilita meterlo y sacarlo del horno o de la nevera sin que se doble.

Un molde de silicona de calidad se nota en el momento del desmolde: el postre sale entero, sin forzar y sin dejar restos pegados.

Qué mirar antes de comprar moldes de silicona

Comprueba el rango de temperatura que soporta cada molde, que debería cubrir tanto el horno (hasta 220-230 grados) como el congelador, para poder usarlos también en gelatinas o helados; y valora los diseños con base antideslizante o bandeja rígida de apoyo, muy útiles para transportar varios moldes individuales llenos de líquido sin derramar nada. Los moldes con formas variadas, desde flaneras clásicas hasta corazones o mini savarines, permiten dar un aspecto más cuidado a postres tan sencillos como este.

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Para que duren, lávalos siempre a mano o en el cesto superior del lavavajillas, evita los estropajos abrasivos y sécalos bien antes de guardarlos apilados, ya que la silicona retiene olores si se guarda húmeda.

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Equipo LECHE DE VACA

Redacción de LECHE DE VACA — contenido revisado y actualizado periódicamente.

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